Las confusiones son para Dios
las dudas para aquellos débiles
que entretenidos en los causes de las miserias
buscan redenciones simples...
Los canallas y los mediocres
en este mundo
se confunden muy a menudo.
Ella pide mis ojos
y mi boca
canciones de deseo emanan
mis manos la tocan
se humedece las manos
se humedece
ella.
Quiere ser señora puta amante
quiere ser...me pide que la sea
que la posea
que la tome por puta
cuando quiere ser amante
y se desvive en señora
desnuda empapada en vino
en cuatro patas
Allí entonces se prende la luz
se baña
se desnuda de las toallas
y me mira...
vuelve a ser todo como al principio...
ella sentada al borde de su cama
yo
sentado en sus almohadas
un beso...
las despedidas.
martes, 23 de febrero de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
Dis-función estética...
Si me le vendí me paga, porque a nadie le fío...
Ella habla y yo la escucho. Se detiene impávida frente a los senderos...festones y balcones engalanados de carnaval la ven y me envidian...ella habla. Y yo la escucho. Me mira y se pierde, o me lo dice...todas las mentiras me gustan, las de ella...ella habla...las mentiras mías ya no las creo...y yo la escucho. Camina de vereda a vereda acunando toda mi inseguridad, mi sexo, mi semen, mis ojos, mis caricias...ella camina y yo la observo, la devoro...ella habla y yo la escucho.
Me viene a buscar de noche en un rincón de su cama...todo vuelve a ser como cuando uno es niño...jugar por jugar, no terminar nunca de buscar trampas y engaños para ser el menos advertido, tomar su cuerpo hasta que se desgaste de sentirse amada, gozar del placer ajeno y sufrir con el malestar del alma empotrada dentro de mi...y capaz si las destrezas de la muerte se opaca en su labor diaria de buscar gente mas importante e imprescindible que yo (porque gracias a Dios todos los días muere gente mas importante e imprescindible que yo) me detendré interminablemente a sobornar sus deseos con mis ojos y mis manos...
Y todo vuelve a ser como cunado uno es niño...recorrer su cuerpo detenido por las brisas de las camas con mis labios secos, entender que el precipicio que me muestra, le tema mas ella que yo...argumentar pausado e intranquilo con pesadas disertaciones de gemidos y orgasmos porque mi amor es verdadero...hasta que se duerme... y calma sus miedos con el escudo estrecho y fuerte de mi pecho...ella habla y yo la escucho.
De sobras se lleno el desván de mis inquisiciones a sus pasados, a sus amantes, a sus historias, a sus detenidas intrigas sobre las malditas inquietudes, a sus destellos de amor eterno, a sus miedos compartidos, a sus miedos que no dice...ella habla y yo la escucho.
Ella habla y yo la escucho....
Ella habla y yo la escucho. Se detiene impávida frente a los senderos...festones y balcones engalanados de carnaval la ven y me envidian...ella habla. Y yo la escucho. Me mira y se pierde, o me lo dice...todas las mentiras me gustan, las de ella...ella habla...las mentiras mías ya no las creo...y yo la escucho. Camina de vereda a vereda acunando toda mi inseguridad, mi sexo, mi semen, mis ojos, mis caricias...ella camina y yo la observo, la devoro...ella habla y yo la escucho.
Me viene a buscar de noche en un rincón de su cama...todo vuelve a ser como cuando uno es niño...jugar por jugar, no terminar nunca de buscar trampas y engaños para ser el menos advertido, tomar su cuerpo hasta que se desgaste de sentirse amada, gozar del placer ajeno y sufrir con el malestar del alma empotrada dentro de mi...y capaz si las destrezas de la muerte se opaca en su labor diaria de buscar gente mas importante e imprescindible que yo (porque gracias a Dios todos los días muere gente mas importante e imprescindible que yo) me detendré interminablemente a sobornar sus deseos con mis ojos y mis manos...
Y todo vuelve a ser como cunado uno es niño...recorrer su cuerpo detenido por las brisas de las camas con mis labios secos, entender que el precipicio que me muestra, le tema mas ella que yo...argumentar pausado e intranquilo con pesadas disertaciones de gemidos y orgasmos porque mi amor es verdadero...hasta que se duerme... y calma sus miedos con el escudo estrecho y fuerte de mi pecho...ella habla y yo la escucho.
De sobras se lleno el desván de mis inquisiciones a sus pasados, a sus amantes, a sus historias, a sus detenidas intrigas sobre las malditas inquietudes, a sus destellos de amor eterno, a sus miedos compartidos, a sus miedos que no dice...ella habla y yo la escucho.
Ella habla y yo la escucho....
viernes, 12 de febrero de 2010
Un poco mas allá de tu ropa interior...
Si la destreza rutinaria de las horas no puede con nosotros, como así pueden días de lluvias continuos? Pequeñas orgías de gotas sobre el techo de plástico afuera...por adentro, la orgía es la misma...él, con arcoiris monocromaticos y románticos un poco acomplejados, sus ultimas batallas no fueron las mejores y las armaduras cada ves mas lastimadas ahora quieren paz, leche materna, sexo con un poco de amor y que el vino que se derrame caiga sobre sus pechos...para poder tomarlo mirándola a los ojos.
...ella...? Ella es así. Una bacanal de sentidos y sensaciones...cualquier exceso en ella queda bien, cualquier deseo lascivo y bajo es un adorno simple y elegante en su cuerpo...cada lágrima de aire que la rodea emana deseo, emana paz, emana sexo...ella es así, una tormenta de arenas y de vientos azotando...pero cuando los ojos del desconcierto miran a otros mortales, y Dios se encarga de los poetas simples y efimeros, ella no es ella...ella es débil vacía pequeña sin risas moribunda y elegante...siempre es elegante.
Para colmo de la ironía, el mundo de núnca jamás que existía bajo mi cama ahora por el puto colchón en el piso se acortó a algunas noches de alcohol, de drogas estúpidas y de sexo, con ella...si me sigo pensando y repensando menos entenderá ella que su cama es un recódo a las miserias rutinarias mas simples...es decir, un precipicio al vació de las mezquindades donde uno es lo que el otro menos quiere por amor a uno mismo en desmedro de los dos.
...ella...? Ella es así. Una bacanal de sentidos y sensaciones...cualquier exceso en ella queda bien, cualquier deseo lascivo y bajo es un adorno simple y elegante en su cuerpo...cada lágrima de aire que la rodea emana deseo, emana paz, emana sexo...ella es así, una tormenta de arenas y de vientos azotando...pero cuando los ojos del desconcierto miran a otros mortales, y Dios se encarga de los poetas simples y efimeros, ella no es ella...ella es débil vacía pequeña sin risas moribunda y elegante...siempre es elegante.
Para colmo de la ironía, el mundo de núnca jamás que existía bajo mi cama ahora por el puto colchón en el piso se acortó a algunas noches de alcohol, de drogas estúpidas y de sexo, con ella...si me sigo pensando y repensando menos entenderá ella que su cama es un recódo a las miserias rutinarias mas simples...es decir, un precipicio al vació de las mezquindades donde uno es lo que el otro menos quiere por amor a uno mismo en desmedro de los dos.
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